ALAS

Programa de educación literaria y fomento a la lectura ALAS

ALAS es un Programa de Educación literaria y fomento a la lectura; es un programa con estructura y sistematización cuya finalidad es generar el acercamiento a los libros y a la lectura desde una perspectiva lúdica, creativa y reflexiva. Se utilizan estrategias que apoyan el descontextualizar el uso del libro como mero objeto académico y promueve el acercamiento a este por gusto. Este aspecto es uno de los principales déficits en nuestra cultura y es por esto mismo que se ha puesto tanto énfasis en trabajar con programas como este para promover que los niños tengan una visión amplia con relación a lo que es la lectura y la cultura en general. La lectura literaria tiene una función individual y social importante ya que permite ejercitar el pensamiento crítico y reflexivo en el ser humano.

Las actividades no van encaminadas directamente al trabajo de las habilidades lectoras las cuales se trabajan en sus clases regulares, sin embargo, por efecto colateral sí se ven reforzadas en la medida en que la práctica realizada en el taller se vea, como todo, apoyada en casa. No se realizan resúmenes, exámenes de comprensión, etc., esto debilita por completo los objetivos que se pretenden lograr en un programa de fomento a la lectura. Recordemos que la lectura es un proceso indispensable pero el gusto por la lectura es básico pues es el principal motor que nos permitirá acercarnos a los libros desde cualquier interés en diferentes etapas de la vida.

Los libros revisados en el curso han sido seleccionados y conforman un excelente acervo en la Biblioteca escolar en cuanto a temática, formatos, texturas e ilustraciones; la educación literaria implica acercarnos a todos los géneros literarios desde una perspectiva que nos permita reconocerlos y reconocernos en su lectura y esto da la posibilidad de que los niños vayan encontrando sus propios gustos e inclinaciones lectoras. Muchos niños no se habían acercado a la poesía o a la dramaturgia anteriormente, sólo a los cuentos y a libros de información, ALAS permite mostrarles la amplia gama de literatura que no siempre y más bien, pocas veces, podemos hacer en nuestro hogar o en las clases regulares. Esto se suma al hecho de que los mismos niños aprenden a compartir e intercambiar diferentes libros, adquieren la capacidad para recomendar lecturas a otros y utilizan su criterio al momento de leer.

ALAS lleva una secuencia en sus actividades, tiene una estructura, por lo mismo las actividades se llevan en grados escolares consecutivamente para que haya una evolución y transformación no sólo a corto, si no a largo plazo. Esto implica que el programa se lleva a cabo en los años de primaria pues se trata de una educación literaria, no de una serie de actividades aisladas.
Así pues, este programa se configura en torno a tres ejes:
A. Modificaciones del entorno escolar en cuanto al uso de los libros y las actividades lectoras.
B. Adaptación de estrategias para favorecer el hábito lector en el contexto familiar.
C. Integración a actividades fuera del centro escolar que promuevan el interés por la lectura.

A. CONTEXTO ESCOLAR
-Al enseñar a leer y a escribir, en la clase de español, se sigue un programa que define sus contenidos y tiene exigencias académicas. Por otra parte, aficionarse a leer y a escribir, hacer de la lectura y de la escritura una costumbre, aprender a elegir lo que se quiere leer requiere espacios y estrategias particulares, más libres.
-La escuela necesita crear espacios y estrategias para que los alumnos, a un lado de estudiar, lean libros y practiquen la escritura, por la utilidad y el placer de hacerlo. Espacios que den a la lectura un lugar importante por ella misma. Estrategias libres de la necesidad de controlarlo y evaluarlo todo. Espacios y estrategias que reproduzcan los usos extraescolares que la lectura y la escritura tienen.
Por tales motivos, el programa ALAS propone una serie de actividades dentro del ámbito escolar que integran esta postura en torno a la lectura y a la relación del niño con el libro.

B. CONTEXTO FAMILIAR
La lectura no es parte de una composición genética. En realidad, no se puede forzar a los niños a que sean lectores, la lectura más que enseñarse, se contagia. Es muy probable que los niños saquen provecho de las historias leídas por sus propios padres, pero para ofrecerles esa posibilidad es necesario que estos tengan libros y disposición.
Los libros interesan a los pequeños porque crean o refuerzan lazos, al poder compartir con otro, en este caso un adulto cercano afectivamente, el gusto es mayor, se enriquece el intercambio y el libro comienza a adquirir significado por el placer que genera.
Con este programa se brindan estrategias a los padres de familia para realizar un trabajo conjunto con el núcleo familiar y favorecer y promover el hábito lector en términos generalizados.

C. CONTEXTO SOCIAL
Para que los estudiantes reconozcan el valor de la lectura y su propio potencial como lectores, es necesario proporcionarles acceso a múltiples fuentes de lectura y recursos de aprendizaje.
El contexto social cuenta con un amplio número de actividades y espacios que participan en el apoyo para el fomento a la lectura y ante los cuales, no se ha integrado la escuela, ni la familia por diversas razones.
Este programa incluye acciones que integran escuela-sociedad como un modo de generalizar el acto de leer, entre estas se incluye la interacción con otras escuelas e instituciones culturales.
OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL
Promover el descubrimiento y la utilización de la lectura y la escritura como instrumento de reflexión sobre el propio pensamiento y como recurso para organizar y reorganizar el conocimiento.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS
• Llevar a cabo un conjunto de acciones tendientes a favorecer el acercamiento de los niños hacia los libros y la lectura por el mero gusto de hacerlo sin la condición de obligatoriedad.
• Acercar al centro escolar hacia un nuevo modelo de trabajo en relación a la lectura.
• Aplicar estrategias específicas para que la Biblioteca escolar se conviertan en un recurso para el fomento a la lectura y no sea vista como un salón más del centro educativo.
• Fortalecer la conciencia de las familias de los alumnos en cuanto a la importancia del hábito lector y brindarles estrategias para su trabajo.
• Colaborar en la promoción de diversas actividades de fomento a la lectura realizadas por diversas instituciones.
“No basta con dar libros a los niños, hay que dejar que vivan el libro a su manera, permitirles entrar en las imágenes y en los textos como lo desean, porque el placer por los libros y la lectura nacen de la parte personal que nosotros aportamos. Cualquier rigidez en la lectura estropea el placer de leer. Al querer hacerlo demasiado bien, al querer que la lectura sea rentable en el plano escolar o psicológico, corremos el riesgo, si no de hacerla antipática, al menos empobrecerla.”

Psic. Ma. Eugenia Urbina Espejel
Mtra. Libros y Literatura infantil y juvenil
Coordinadora del Programa ALAS